il mio dolce mare

Mi corazón se desvive en esbozar una sonrisa.
Cuando te acercas a mi, se que mis sueños se han vuelto realidad.
No hay un instante en el que deje de pensar en ti,
el ser uno contigo,
saborear el dulce fruto que es tu cuerpo,
Tu sola presencia es capaz de irradiar mi alma con la energía suficiente para continuar viviendo,
por más pesada que sea la carga de mi cruz.
Renazco cuando tus labios llaman por mi diciendo amor mío,
si alguna vez me perdiera en la horrísona oscuridad,
se que no necesito caer en la desesperanza,
por que tu vendrás a mi como una antorcha a guiarme por el correcto camino hacia la libertad.
En los días que me encuentro alejado de ti,
son como si estuviera en un desierto,
pero una vez más pienso,
que al volver estará esperando por mi ese dulce mar de tu cuerpo.
¿Y al final que?

Pensar, en tantas veces que de hermosas aves del paraíso me e visto rodeado.
Pero… en muchas de las oportunidades, jamás logre tomar una.
Será…
Que de tanta belleza quede maravillado, y ese hermoso pajarillo no quería tenerlo en las jaulas de un romance.
Un romance, si…
Pero…
Al final, aun que la jaula sea de oro, será siempre jaula.
Necesito la paz de tu cuerpo

Necesito la paz que solo tu cuerpo sabe dar.
Envuelveme entre tus brazos, dame un abrazo como aquel que por primera vez me fue dado con tanto amor.
Sediento estoy, solo en ti puedo saciar esta sed, con tus palabras, con tus besos, con tus abrazos.
Naufrago soy de tu cuerpo, me pierdo en un millón de ilusiones, ilusiones que me guían hacia un rumbo fijo.
Llena eres de la gloria que complementa mi fe, el saber que te hago feliz, es mi propia felicidad.
